Una carta pública para mi mamá.

Me inspiré a escribir esta carta gracias a mi querida Kate, la cual compartió un hermoso tributo a su mamá por ser la semana del Día de las Madres.

(Los que estamos arriba somos mi mamá, Mickey, mi hermano y yo.)

Todos mis amigos cuando conocen a mi mamá me dicen: “wow! Tu mamá es tan cool!” O “Amo a tu mamá, es lo máximo” ¿y sabes qué? ¡Sí lo es!

Y es que la relación madre-hijo es algo tan paradójico que a veces me da risa. Odias que te digan que eres igualito a tu mamá, pero a veces amas ser como ella. Te choca que te diga sus frases de mamá, pero después te cachas diciéndolas. 

¿Es una relación complicada? Oh, si.

¿Es difícil? Sip. Muchas veces.

¿Tiene el potencial de ser una de las relaciones más sanadoras de tu vida? Definitivamente.

Ya sabes lo que dicen:

Porque madre, sólo hay una.

Nuestras mamás no nos desesperarían tanto a veces si no las amaramos con locura y pasión. Tú creciste en el cuerpo de tu madre. No hay una relación más cercana que eso. Tú eres ella, literalmente.

Hay muchísimas cosas por las que es facilísimo agradecerle a mi mamá (por ejemplo, enseñarme cómo relacionarme sanamente con las personas y ser empático. Este es el aprendizaje más importante que mi mamá me ha dado y que definitivamente es la pieza clave de mi vida adulta.) Por eso había pensando en escribirle una carta muy personal llena de gratitud en donde me enfoco en todas las increíbles formas en las que ella es todo un éxito como mamá.

PERO QUÉ SUCEDE CON ESOS REGALOS QUE NUESTRA MADRE NOS HA DADO QUE, CUANDO NOS LOS DIO, NO ERAN PARA NADA INCREÍBLES?

¿Qué pasaría si este Día de las Madres decidieras amar a tu madre con vigor, sin tapujos, como una forma de no solo celebrarla, sino también de mostrar algo de amor por las partes de ti que antes te parecían poco hermosas?

Yo empiezo. Aquí hay una carta pública a mi mamá para agradecerle por todas las cosas que es o por lo que soy y que en algún momento de mi vida me ha costado mucho amar.

NO ES HASTA QUE APRENDEMOS A AMAR LAS PARTES DIFÍCILES DE AMAR QUE REALMENTE SABEMOS LO QUE ES EL AMOR VERDADERO.

Mamá,

Gracias por mi larga y pronunciada nariz. Cuando era niño odiaba tener la nariz tan grande y que ninguna máscara me quedara bien cuando me disfrazaba en Halloween. Hoy agradezco cada centímetro de mi nariz porque es el distintivo físico que me recuerda que pertenezco a nuestra familia, una familia unida, que es leal y se preocupa por el bienestar de todos. Te agradezco infinitamente por hacerme parte de una familia a la que me siento orgulloso de pertenecer.

Gracias por no tenerle miedo al “qué dirán”. Cada que íbamos a alguna reunión y tu eras la primera en saltar a la pista de baile o en cantar en el karaoke me avergonzaba muchísimo, me preguntaba por qué no podías ser una mamá normal. Hoy agradezco que no hayas sido normal porque me enseñaste a no tenerle miedo a lo que la gente pensara de mi, a hacer el ridículo y a disfrutar cada instante con entusiasmo y alegría.

Gracias por el don de la enseñanza. Recuerdo que cuando era adolescente decía “¡yo nunca voy a ser maestro!” “jamás voy a estar frente a un grupo de personas dando clases” y cosas por el estilo. Pero mírame ahora. Tengo un negocio en el que doy conferencias y capacito a personas, y también tengo un curso en línea. Soy la tercera generación de una familia de maestros — y me siento orgulloso de serlo. 

Gracias por apoyarme en todas mis locuras. Desde dejarme ir solo a Las Vegas cuando cumplí 21 hasta pagarme una habitación de un hotel para festejar mi cumpleaños con mis amigos, quiero agradecerte por siempre confiar en mi y en mi cordura aún en situaciones donde las cosas podrían haber salido muy mal. Pero sobre todo agradezco el apoyo que me diste cuando decidí salirme del mundo Godinez e iniciar mi negocio USANA, dejando a un lado tus expectativas y simplemente darme tu apoyo incondicional.

Gracias por aceptarme como soy. Creo que rompí todas las reglas de lo que una madre esperaría de un hijo: soy gay, zurdo y networker. Mamá, gracias por nunca juzgarme por mi preferencia sexual y respetar mi proceso; gracias por apoyar mi relación con Hugo y llamarlo “hijo postizo”, no sabes lo que significa eso para mi. Gracias por no sólo dejarme vivir la vida a mi manera, sino motivarme a hacerlo. En verdad soy el hombre más afortunado al tenerte como madre.

Gracias por siempre ser tú, y gracias por dejarme ser siempre yo.

Te amo Mamita Chula.

¿Qué has heredado de tu madre de la que no estabas feliz? ¿Cómo ha sido un regalo al final? Cuéntame aquí abajo en los comentarios.

¿Te gustó lo que acabas de leer? Suscríbete a mi Lista VIP y recibe mi blog semanal directo a tu bandeja de entrada:


Comentarios

  1. Ada

    Amor de mi vida y de mi corazón!!! Cómo no amarte si eres mi mundo mi corazón mi vida entera!!! Eres lo máximo!!! Y junto con tu hermano somos la familia más encantadora y feliz tal y como siempre la soñé!!! Te amooooooo.

    1. Autor de la
      Entrada

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.