Si tu trabajo no te parece un juego lo estás haciendo mal.

¡Feliz 1o de Mayo!

Ya sea que tengas un empleo de tiempo completo o seas dueño de tu propio negocio, probablemente hoy para ti es un día de descanso y para pasar tiempo de calidad con tu familia. Si es así ¡disfrútalo mucho!

Si sigues mis pasos en Instagram seguramente sabrás que la última semana estuve en Querétaro visitando a unos buenos amigos, comiendo mucho y disfrutando un poco de la vida fuera de la Ciudad de México.

Y fue justamente ayer, mientras caminaba en la icónica avenida de los Arcos de Querétaro, que pensé: “qué chistoso que el Día del niño esté pegado al Día del trabajo. ¿Habrá sido una coincidencia?”

Después de analizarlo por un rato, estoy seguro que no lo fue. Nada en esta vida es coincidencia. Estoy seguro que el mensaje que el Universo no quiere hacer llegar es fuerte y claro.

¿Recuerdas qué decías de niño que ibas a ser de grande? ¿Es ese el trabajo que estás festejando el día de hoy?

De niño jugaba mucho a estar en un escenario frente a un público. Cuando estaba solo sentaba a todos mis muñecos en la sala, ponía el cassette de Fey en el estéreo y jugaba a ser un cantante súper famoso y le daba un concierto entero a mis juguetes —todo esto mientras mi mamá preparaba la comida en la cocina.

Cuando estaba con mis primos o amigos el escenario cambiaba. No era una estrella del pop, era un profesor de Hogwarts: a veces daba clases de Encantamientos y otras de Defensa contra las artes oscuras (¿dónde están mis Potterheads?)

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Todavía durante mi pubertad —tipo 11-12 años—cuando los grupos de MSN existían, yo estaba en uno de Harry Potter en que el que pretendíamos estar en Hogwarts y de ser “alumno” pase a ser profesor de astrología. ¿Otra coincidencia que los astros me llamen tanto la atención hoy en día? I don´t think so baby.

Sea como sea, mis juegos siempre me llevaban a lo mismo: a estar frente a un grupo de personas y enseñarles algo que los hiciera felices.

¡Y eso es justo a lo que hoy me dedico!

Ya sea a través de los entrenamientos que le doy a mi equipo de emprendedores de la industria de salud y bienestar, a través de este blog (¡gracias por leerme!) o de mi nuevo curso online de redes sociales para network marketing, me di cuenta de que todo lo que hago hoy es lo mismo que hacía hace 20 años. Sólo que ahora me pagan por hacerlo.

Recuerda a qué jugabas de niño y busca que te paguen por ello. Así tendrás una vida que realmente ames y no volverás a trabajar ningún día de tu vida.

¿Jugabas a pintar obras de arte?
¿Jugabas a salvar el mundo?
¿Jugabas a ser chef?

Cuando fuimos niños ha sido la única etapa de nuestra vida donde hemos sido 100% fieles a nuestros gustos, pasiones e intereses. Los podíamos hacer todo el día y le platicábamos a los adultos cuánto nos emocionaba pasar el tiempo haciendo eso.

Busca de qué manera puedes incluir tus talentos e intereses que tienes desde niño a tu trabajo actual, y si no puedes —bueno, siempre puedes buscar otro trabajo. El secreto está en encontrar el punto de inflexión en dónde lo que te gustaba de niño puedas capitalizarlo y lograr que te genere la vida que hoy como adulto deseas.

Si todavía no sabes cómo podrías hacer eso date un momento ahora mismo y escríbeme aquí abajo en los comentarios a qué te gustaba jugar de niño y cómo podrías capitalizarlo hoy. Será el mejor regalo que te podrás dar a ti mismo. Créeme.

Honra a ese niño. Hónrate a ti. Sigue jugando.

Feliz día del trabajo,

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